Dr. Yano: La medicina tradicional, con sus protocolos de hace 10, 20, 30 años, se enfoca siempre obsesivamente en bajar los niveles de glucosa en la sangre.
Y sí, eso parece lógico a primera vista. Pero el problema es que ese enfoque está en el lugar equivocado.
La glucosa alta no es la causa de la enfermedad, sino la consecuencia de algo mucho más profundo que está sucediendo en su cuerpo.
Más específicamente, en su páncreas.
Voy a explicárselo de forma simple y dinámica para que entienda: dentro del páncreas existen células llamadas células beta, responsables de producir insulina — la hormona que regula la glucosa en la sangre de forma natural.
En la diabetes tipo 2, estas células pasan a funcionar de forma irregular, muchas veces por inflamaciones silenciosas, acumulación de grasa, estrés oxidativo y un proceso llamado bloqueo metabólico.
¿Qué hacen los medicamentos tradicionales? Fuerzan al cuerpo a empujar la glucosa hacia dentro de las células con “brutalidad bioquímica”.
Pero esto no trata la inflamación, ni desbloqueia las células beta. Al contrario: va sobrecargando el sistema de su cuerpo con cada dosis.
Usted continúa dependiente de medicamentos… Su glucosa vuelve a subir en pocos días… Las complicaciones continúan apareciendo — aunque usted siga todo al pie de la letra.
O sea, usted está viviendo con una bomba de tiempo a punto de explotar.
• Amputaciones;
• Ceguera progresiva;
• Insuficiencia renal;
• Derrame; Infarto silencioso.
Fue exactamente eso lo que sucedió con mi paciente Manuel y puede estar sucediendo con usted también…